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Construí un bajo de ciencia ficción desde cero, equipado con un sintetizador, un transmisor inalámbrico, un sintonizador incorporado modificado y voltímetros. Este monstruo funciona con baterías de litio y se carga como un teléfono inteligente. ¿Es perfecto? ¡Claro que no! Pero suena genial. ¡Ahí lo tienes!
Esta es una historia de errores y luthiería doméstica. Imaginemos un bloque de madera al azar, añadimos una sierra japonesa, un cincel, un taladro, un soldador, una impresora 3D, una generosa dosis de inconsciencia y una montaña de gloriosos errores. ¿El resultado? CYBERBASS , un bajo eléctrico que parece sacado de una película de ciencia ficción y que suena como un sueño, o una pesadilla, dependiendo de si los cables estaban bien conectados.
Lanzarme al mundo de la delicada artesanía sin una pizca de experiencia fue como intentar alcanzar la órbita con un paraguas: técnicamente posible, pero sólo si ignoramos la física y el sentido común.
En diciembre de 2024 decidí pasar un tiempo lejos del teclado, así que probé suerte con uno de mis experimentos habituales. ¿Cómo salió? Bueno, diría que épico y tragicómico a la vez. Cada error era un paso adelante y cada ruido de fondo que salía ahora era sólo carácter sonoro. Entre destellos de lucidez, descargas eléctricas inesperadas y momentos de frustración cuando todo parecía perdido, descubrí que el verdadero arte es saber improvisar. En esta historia a caballo entre el hazlo tú mismo y la locura creativa, un modesto toque de álamo se rebela contra su destino para emprender el vuelo hacia la estratosfera acústica con vibraciones de sintetizador dignas de una nave espacial interestelar.
“Los hackers son individuos perezosos que siempre buscan atajos y automatización para alcanzar sus objetivos con el mínimo esfuerzo. Valoran el trabajo inteligente por encima del trabajo duro, aprovechando la tecnología que dominan y la creatividad que poseen para maximizar los resultados y minimizar el esfuerzo”.
Adoptar el principio KISS (Keep It Simple, Stupid) fue esencial para construir un bajo eléctrico futurista desde cero. La clave fue simplificar todo desde el principio, centrándose en los objetivos principales sin complejidad innecesaria. Minimicé las herramientas, confiando en equipos asequibles y de fácil acceso de la ferretería local en lugar de depender de equipos especializados y costosos. ¿Este enfoque facilitó el proceso? No exactamente, pero me permitió hacer un progreso significativo.
La inspiración detrás de este proyecto giró en torno a un lema preciso y conciso.
“¡Sin cables, sin estrés!”
La idea era revolucionar el bajo eléctrico tradicional eliminando la molestia de los cables e introduciendo una funcionalidad más avanzada.
En esencia, el concepto tenía como objetivo lograr cuatro características clave:
Esta visión no consistía únicamente en construir un instrumento, sino en reinventar el bajo eléctrico para una era moderna. El CYBERBASS combina la artesanía clásica con una tecnología más moderna, creando algo nuevo que es tan visualmente audaz como innovador en cuanto al sonido.
Construir un instrumento musical desde cero, en casa, parece un reto insuperable, pero con un presupuesto bajo, algo de tiempo libre y una pizca de inventiva puedes lograr un rubor profesional.
Lo que elijo:
Por lo que he entendido de muchos recursos, es mejor evitar construir uno propio, especialmente si eres principiante. Fabricar un diapasón requiere herramientas especializadas y caras, conocimientos avanzados de carpintería y puede llevar mucho tiempo en lugar de ser frustrante. Además, la inexperiencia aumenta el riesgo de cometer errores costosos. Simplemente compra uno para que puedas concentrarte en disfrutar del resto del proceso.
El objetivo de este proyecto fue claro desde el principio: utilizar la menor cantidad de herramientas posible para demostrar que fabricar un bajo personalizado no requiere un taller de nivel industrial: solo las herramientas adecuadas, algo de paciencia y la voluntad de resolver problemas. Cada corte, orificio y unión soldada se realizó con un conjunto de herramientas mínimo pero efectivo, lo que me permitió trabajar de manera eficiente sin complicar demasiado el proceso.
Confié en un puñado de herramientas esenciales, cada una de las cuales desempeñaba un papel fundamental:
En el corazón de cualquier instrumento de cuerda se encuentra un principio fundamental: cómo vibra la cuerda. Por lo tanto, comprender cómo funciona es esencial para dar forma al sonido de un bajo eléctrico, en este caso.
Cuando se pulsa una cuerda y comienza a vibrar, la interferencia creada por la vibración en el campo magnético de la pastilla provoca cambios en el flujo de energía que pasa por el bobinado. La energía pasa así de la guitarra al amplificador, de ahí a los altavoces y finalmente a nuestro oído convirtiéndose en sonido.
Las cuerdas vibran como una onda sinusoidal que se mueve en patrones prácticamente infinitos llamados parciales o armónicos.
El sonido resultante depende de la colocación de las pastillas a lo largo del patrón de vibración de la cuerda (diapasón).
Los puntos donde las cuerdas no se mueven se llaman nodos y los puntos donde la cuerda vibra en su máxima amplitud se llaman antinodos.
La colocación de las pastillas a lo largo del diapasón es, con diferencia, uno de los factores más influyentes en el sonido del bajo y la guitarra eléctrica.
Cuanto más acerquemos la pastilla al centro de la vibración de la cuerda abierta, es decir, el traste 12, más cálido, más rico y con más graves será el sonido. Cuanto más acerquemos la pastilla al puente, más brillante será el sonido.
Empecé con un bloque de chopo de 38 x 57 x 5 cm. El grosor (normalmente los bajos eléctricos son de entre 4/4,5 cm) lo elegí un poco más grande para tener un margen de error y que el resultado final fuera más macizo.
Comencé dibujando el contorno del bajo eléctrico sobre la base de madera, tomando las medidas adecuadas para asegurar un buen equilibrio entre la relación tamaño:peso y espacio para los componentes esenciales, así como para la electrónica adicional.
CONSEJOS: Dibuje, visualice las proporciones y anticipe los problemas. Mida dos veces, corte una. Los errores en esta etapa pueden ser bastante difíciles de corregir.
Una vez que estuve conforme con el diseño, comencé a darle forma dividiéndolo en bloques de tamaño mediano para que me fuera más fácil cortar con la sierra japonesa. Esta herramienta sorprende porque permite una precisión muy buena incluso al cortar a mano. La diferencia con las sierras tradicionales es que esta corta solo en una dirección, tirando de la sierra hacia sí misma. La distribución de la fuerza en el tirón permite que la hoja se mantenga recta en lugar de doblarse.
Uno de los pasos más críticos fue decidir dónde posicionar la pastilla y cómo organizar las cavidades para la electrónica.
Tras obtener el cuerpo bruto del bajo, con el taladro a batería y una broca Forstner de 2,5 cm fresé de forma aproximada las ranuras para alojar los distintos componentes (delante y detrás) y para la fijación del mástil. A continuación, con el cincel, siguiendo las trazas del plano, rematé todas las ranuras a ras. Con la esponja abrasiva di entonces un primer lijado ligero para eliminar los restos del mecanizado.
CONSEJO: Trabaje siempre en el sentido de la veta de la madera para evitar astillas. Tómese su tiempo y hágalo lentamente. Cada pasada cuenta.
Una vez que terminé con el cuerpo en bruto, lo fotografié desde arriba y reporté en la impresión todas las medidas tomadas con una regla y un calibrador de precisión. Esta maniobra fue esencial para el diseño CAD preciso de las distintas placas a realizar en 3D.
CONSEJO: Una vez diseñados los modelos 3D, fue útil imprimirlos con un espesor muy fino de aproximadamente 1 mm, colocarlos sobre el cuerpo y finalizar las mediciones en un eficiente proceso de prueba y error.
A continuación procedí a la disposición de los agujeros en la parte trasera para atornillar el mango al cuerpo. Para este paso utilicé la placa del mástil como guía para los agujeros perforados con el taladro.
CONSEJO: Mide siempre el diámetro de los tornillos con un calibrador y elige el tornillo más adecuado para la broca en función de ello. Yo suelo elegir brocas con un diámetro ligeramente inferior para poder sujetarlas mejor.
Luego de atornillar provisoriamente el mástil al cuerpo, procedí desde un extremo a atar 2 cabos de cuerda (con un grosor similar al de una cuerda de bajo) a las clavijas de afinación de la primera (E) y última (G), y desde el otro extremo a la primera y última mecánica del puente. Tensé manualmente las cuerdas y me moví milimétricamente sobre los ejes vertical y horizontal hasta obtener una buena alineación. Tomé las marcas de los agujeros con lápiz y procedí a hacer pequeños agujeros con el taladro para facilitar la entrada de los tornillos.
La idea inicial para hacer este bajo era utilizar 1 pastilla en el mástil y 1 pastilla en el puente. Entre las dos tenía pensado insertar el hueco para alojar el pedal del sintetizador (para que los controles quedaran en la zona útil), diluyendo inevitablemente los espacios.
CONCLUSIÓN: Esta (mala) decisión provocó inexorablemente que la posición del puente se desplazara hacia abajo varios centímetros. Esto dio como resultado una desalineación en la longitud de la escala (la distancia crítica entre la cejuela y el puente, que debe ser exactamente el doble de la distancia entre la cejuela y el traste 12). La colocación incorrecta no solo afectó la entonación del instrumento, sino que también hizo imposible afinarlo y tocarlo correctamente.
Dando forma cuidadosamente a los retazos de madera del bloque primigenio, cuidadosamente recortados e injertados, procedí a rellenar el hueco del hueco que albergaría la pastilla del puente, de modo que tuviera una superficie que me permitiera proceder a reparar el desperfecto.
Tomé algunos trozos de madera que me sobraron y los moldeé y recorté con cuidado para que encajaran en el hueco donde iría la pastilla del puente. El objetivo era crear una superficie sólida que me permitiera continuar con la reparación. Me llevó un poco de paciencia, pero una vez que las piezas encajaron perfectamente, las pegué y atornillé en su lugar y dejé que todo se seque.
Una vez curado el pegamento, lijé la zona para que armonizara con el resto de la madera. Esto me dio una base estable para reposicionar el puente y realinear todo correctamente, tanto la longitud de la escala como la colocación de las pastillas.
Para solucionar este problema, al pasar de una configuración de 2 pastillas de bobina simple a una de 1 pastilla de bobina doble, en primer lugar procedí a agrandar la carcasa de la pastilla en el mástil para que la nueva pastilla encajara perfectamente.
Más tarde, comencé a medir cuidadosamente el diapasón correcto (la distancia desde la cejuela hasta el puente, que debe ser exactamente el doble de la distancia entre la cejuela y el traste 12), luego marqué la posición precisa donde debería haberse colocado el puente.
Antes de volver a colocar el puente, tuve que corregir los daños estéticos causados por la mala colocación original. Los agujeros anteriores y la superficie irregular donde se había montado el puente tuvieron que corregirse. Para ello, rellené los huecos con masilla para madera, garantizando un acabado liso y nivelado. Una vez que la masilla se secó, lijé la zona con cuidado, mezclándola a la perfección con la madera circundante. Aunque este paso no afectó a la funcionalidad del bajo, fue crucial para mantener una apariencia limpia y pulida.
Una vez reparada la superficie, pasé a la tarea más importante: montar correctamente el puente. Con un cincel y papel de lija, preparé la nueva zona de montaje y perforé nuevos agujeros en el lugar adecuado. Al fijar el puente en su nueva posición, restauré la longitud de escala correcta, lo que garantizó una entonación y una afinación precisas en todo el diapasón. Este ajuste fue clave para que el CYBERBASS fuera tocable, con notas claras y un tono adecuado en cada traste.
LECCIÓN APRENDIDA: A veces, la precisión importa. Siempre verifique tres veces sus medidas, especialmente en el caso de componentes críticos como el puente, ya que incluso una pequeña desalineación puede tener un gran impacto en el resultado final.
A la hora de pintar un instrumento personalizado, hay varias técnicas para elegir, cada una con sus pros y sus contras. Como era mi primera construcción, tuve que elegir un método que equilibrara la facilidad con la calidad. El cepillado con brocha y el hisopo eran atractivos, pero parecían más adecuados para acabados más tradicionales, mientras que la pintura con aerosol ofrecía un resultado más suave y moderno. Aunque la pintura con aerosol requería algo de aprendizaje y práctica, parecía la mejor opción para lograr el acabado elegante y profesional que quería. Me permitió poner a prueba mis habilidades y, al mismo tiempo, obtener el resultado que imaginaba.
El siguiente paso fue elegir el tipo de acabado adecuado. Existe un acalorado debate sobre el uso de laca nitro frente a otras soluciones de acabado. La laca nitro es muy valorada por su capacidad de crear una capa fina y transparente que permite que la madera “respire”, preservando su resonancia natural y mejorando las cualidades tonales. Sin embargo, tiene algunas desventajas: la laca nitro es más frágil, propensa a astillarse y, por lo general, requiere un mayor mantenimiento con el tiempo.
Los acabados modernos, como las pinturas de poliuretano o acrílicas, ofrecen un conjunto diferente de ventajas. Estos acabados son mucho más duraderos, resistentes a los impactos y al desgaste, y más fáciles de mantener. Sin embargo, su aplicación más espesa puede alterar potencialmente las propiedades resonantes de la madera, lo que genera una diferencia sutil en las características tonales.
Opté por una combinación de imprimación para madera + pintura acrílica con un acabado de escudo transparente semibrillante . Esta elección proporcionó un equilibrio entre estética y practicidad. La imprimación aseguró una base suave y uniforme para la pintura, mientras que el acabado acrílico ofreció una excelente durabilidad sin ser demasiado espeso. El escudo transparente semibrillante agregó una capa protectora para preservar el aspecto futurista del instrumento al tiempo que mantenía una estética limpia y refinada.
Este acabado no solo garantiza la longevidad del instrumento, sino que también resalta su diseño sin comprometer la calidad del sonido. El resultado es un acabado tan audaz y moderno como el propio instrumento, que logra el equilibrio perfecto entre forma y función.
CONCLUSIÓN: La elección del acabado debe depender del uso que se le vaya a dar al instrumento, las cualidades tonales que se desean conservar y el aspecto que se busca. En mi caso, la combinación dio como resultado un resultado aceptable.
Para garantizar tanto la funcionalidad como la seguridad, tomé precauciones adicionales al preparar las cavidades antes del ensamblaje. Proteger la pastilla y los componentes electrónicos es un paso fundamental para garantizar la calidad del sonido y reducir el ruido o las interferencias no deseadas.
La cinta de aluminio proporcionó un escudo eficaz contra la interferencia electromagnética (EMI), que puede causar zumbidos o ruidos, especialmente cuando se opera en entornos con múltiples dispositivos electrónicos.
La cinta Kapton, conocida por su resistencia al calor y aislamiento eléctrico, se utilizó para evitar cortocircuitos al aislar áreas sensibles donde los cables o conexiones podrían tocar potencialmente el blindaje de aluminio.
Las láminas delgadas de PVC agregaron una capa adicional de protección, creando una barrera física entre los componentes y minimizando aún más el riesgo de daños o problemas de ruido.
Me ocupé de proteger todas las cavidades electrónicas, excepto la diseñada para el transmisor inalámbrico. A diferencia de otros componentes que se benefician del blindaje para reducir el ruido y la interferencia, el transmisor requiere un espacio abierto y sin blindaje para mantener una transmisión de señal fuerte e ininterrumpida. El blindaje de esta cavidad podría provocar la degradación o las interrupciones de la señal, por lo que la dejé expuesta deliberadamente para garantizar un rendimiento inalámbrico óptimo. Este enfoque evita la interferencia causada por los materiales de blindaje conductores, lo que permite que la funcionalidad inalámbrica siga siendo confiable y eficiente al mismo tiempo que equilibra las necesidades de la calidad de sonido general del instrumento.
CONCLUSIÓN: En esencia, mientras que la mayoría de los componentes electrónicos requerían blindaje para la reducción de ruido y conexión a tierra, el módulo inalámbrico necesitaba un espacio abierto para funcionar de manera óptima.
Este proyecto se trató tanto de aprender como de crear. Para un constructor primerizo, los errores son inevitables, y cada uno de ellos supone un obstáculo que pone a prueba tu paciencia y tu capacidad para resolver problemas. Algunos errores fueron pequeñas molestias, mientras que otros pusieron a prueba la funcionalidad misma del instrumento. Sin embargo, cada paso en falso se convirtió en un trampolín que me enseñó lecciones invaluables sobre precisión, planificación y artesanía.
En este artículo, compartiré los errores más importantes que cometí. Ya seas un luthier experimentado o un novato, espero que te ayuden a evitar errores similares en tus propios proyectos.
Para afrontar los errores se necesita creatividad, paciencia y voluntad de volver a lo básico. Si los errores se convierten en soluciones con la actitud adecuada, las cosas se vuelven más sencillas. No se trataba solo de corregir errores, sino de perfeccionar el instrumento para que alcanzara su máximo potencial, con herramientas asequibles y trucos sencillos.
Para resolver el problema del afinador, exploré ubicaciones alternativas y finalmente decidí moverlo a una ubicación más ergonómica en el costado del cuerpo, cerca de la unión del mástil. Esto lo hizo discreto pero de fácil acceso sin interrumpir la ejecución.
CONCLUSIÓN: Priorice siempre la funcionalidad y la ergonomía al colocar los componentes. Piense en cómo se utilizarán en situaciones de la vida real.
Para arreglar la cavidad del mástil pintada, lijé con cuidado la pintura con papel de lija de grano fino pegado a un trozo de madera grande y pesado hasta que restauré una superficie de madera limpia y desnuda. Una vez que la cavidad del mástil quedó libre de pintura, el mástil encajó perfectamente, de forma segura y con el ángulo correcto, lo que mejoró enormemente la resonancia y la calidad tonal del instrumento.
CONSEJO: Nunca pinte el hueco del mástil. Una conexión firme entre las maderas es fundamental para la transferencia de sonido y el rendimiento general del instrumento.
Corregir la inclinación incorrecta del hueco del mástil requirió un trabajo meticuloso. Medí el ángulo ideal y marqué los ajustes necesarios. Con papel de lija y un cincel pequeño, fui remodelando gradualmente el hueco, ajustando con frecuencia el mástil en seco para asegurar la alineación. Después de varias iteraciones, logré la inclinación correcta, lo que llevó la acción de las cuerdas a una altura que permitía tocar y restauró la estabilidad de la afinación.
CONCLUSIÓN: El ángulo del mástil es fundamental para la ejecución del instrumento. Siempre verifique dos veces sus medidas y tómese su tiempo durante este paso. Incluso un pequeño error de cálculo puede tener un impacto importante.
Una de las partes más satisfactorias de construir el CYBERBASS fue darle vida a su diseño acercándose a bordes simples y afilados.
La simplicidad potencia la precisión. Con un software CAD 3D en línea, pude crear fácilmente placas, cubiertas, máscaras y etiquetas personalizadas para integrarlas sin problemas con todo el instrumento. El proceso implicó no solo modelado digital, sino también pruebas iterativas para refinar el ajuste y la alineación.
Las placas frontales tienen una función tanto estética como funcional. Se han dividido en tres subformas. Una alberga la parte inferior del diapasón, la pastilla y los dos voltímetros. La más sencilla actúa como contorno del puente. La más elaborada (con una gran cantidad de orificios) se ha diseñado para albergar las 4 perillas del pedal del sintetizador, las 3 perillas para la pastilla, 3 botones y 4 interruptores. Mi objetivo era lograr un fácil acceso a los controles durante la ejecución.
Para fijar las placas y mantener la integridad estructural, opté por utilizar tornillos para asegurarlas a las capas de la carrocería. Este enfoque permitió un montaje sencillo y robusto (o un desmontaje cuando se necesitaban ajustes). El diseño de las placas no se centró únicamente en la funcionalidad, sino también en crear una apariencia cohesiva y pulida que complemente la estética principal.
CONCLUSIÓN: Estos componentes se imprimieron varias veces antes de alcanzar la precisión necesaria para garantizar que encajaran perfectamente al ensamblarlos. Comience con impresiones delgadas, ásperas y con poco relleno y luego perfeccione una impresión a la vez.
Empecé a hacer bocetos en papel del esquema general de cómo sería el cableado final. A partir del boceto, obtuve un mapa de cinco secciones macro:
a) Power Management: Uno de los aspectos más críticos es el sistema de distribución de energía que debe asegurar que componentes con diferentes voltajes puedan coexistir y operar eficientemente sin interferencias. Pude identificar tres voltajes diferentes 3V, 3.7V y 9V que deberían coexistir sin crear interferencias entre ellos, uno para el sintonizador, otro para el módulo inalámbrico y otro para el pedal de efectos. Entonces, decidí alimentar todo con 2 baterías 18650, recargables a través del conector USB-C. Para monitorear su nivel, consideré incluir dos voltímetros pequeños y simples con pantallas retroiluminadas, operados por un interruptor, de modo que pudiera tener una lectura del estado de carga, siempre a mano.
b) Trayectoria de la señal analógica: A pesar de todas las ambiciones y las implementaciones futuristas, el CYBERBASS es, en última instancia, un instrumento que también se puede tocar "offline". No es de extrañar que se haya incluido una entrada jack de 6,3 mm. Cuando todos los interruptores están en OFF (no circula corriente activa), se puede utilizar de forma segura en modo pasivo con cable. Esta opción puede considerarse como una especie de "sistema de respaldo" en caso de que la electrónica falle, para salvar la actuación en directo.
c) Integración inalámbrica: Una de las características más exclusivas es el transmisor inalámbrico integrado. Esta decisión requirió una planificación cuidadosa para garantizar que el transmisor no afectara a otros componentes, en particular la ruta de la señal analógica. Al desenrollar la ruta de la señal "activa", la señal de origen que proviene del potenciómetro del tono pasa a la entrada del pedal del sintetizador y luego su salida pasa al segundo interruptor. Aquí, dependiendo de la posición, la señal se puede desviar al sintonizador o se puede inyectar directamente en el módulo inalámbrico que la transmite al receptor (conectado al amplificador).
d) Disposición del panel de control: Dado que hay muchos controles involucrados aquí para manejar, el panel frontal se ha desarrollado con un propósito preciso, es decir, mejorar (y no desanimar) la usabilidad manteniendo al mismo tiempo un diseño ergonómico. La disposición de perillas, botones, interruptores, indicadores LED y voltímetros se ha iterado varias veces hasta que se ha alcanzado un compromiso aceptable entre diseño minimalista y utilidad.
e) Puesta a tierra: Para minimizar el riesgo de “bucles de tierra”, seguí un método de puesta a tierra en estrella, conectando todas las puestas a tierra a un único punto en lugar de a varios puntos. Este enfoque garantizó una señal de audio limpia y sin interferencias. El puente, un componente clave para la puesta a tierra (a través de un orificio en el cuerpo), se conectó directamente al blindaje de los potenciómetros. Esto evitó el zumbido y la estática. En esta etapa, un multímetro fue crucial para las pruebas de continuidad con el fin de verificar que la puesta a tierra y el blindaje fueran efectivos, proporcionando tranquilidad a pesar de ese “zumbido”.
El esquema refactorizado es más que un simple diagrama de cableado. Es un plano del alma del instrumento. Intenta simplificar cómo se interconectan las entrañas. La creación de este esquema me obligó a pensar críticamente sobre cada conexión y a anticipar posibles problemas. Por ejemplo, me aseguré de que el diseño del cableado evitara superposiciones o bucles innecesarios que pudieran introducir ruido adicional.
CONCLUSIÓN: Al separar las rutas de alimentación de los sistemas analógicos y digitales y garantizar que cada componente tuviera una solución de alimentación dedicada, pude mantener un funcionamiento limpio y sin ruidos. Este diseño también impidió que los componentes sobrecargaran el sistema o causaran fluctuaciones de voltaje. Por ejemplo, los convertidores reductores proporcionaban salidas reguladas que no solo coincidían con los requisitos de voltaje específicos, sino que también actuaban como filtros, suavizando cualquier posible ondulación de la salida de la batería.
Uno de los pasos más divertidos fue desmontar los componentes electrónicos y buscarles un nuevo lugar en el mundo. El objetivo era integrar múltiples componentes (manteniendo el espacio ocupado lo más pequeño posible) en un único sistema unificado. Este proceso consistía en deconstruir productos comerciales (sin romperlos), desmantelarlos hasta dejarlos en sus partes esenciales e integrarlos en el instrumento. No se trataba simplemente de un proceso de "conectar y usar", requería algo de ingeniería inversa, pruebas y ajustes para que funcionara sin problemas.
Una de las incorporaciones más audaces al CYBERBASS fue el pedal de efectos de sintetizador integrado que proporciona procesamiento de sonido integrado sin necesidad de una pedalera externa. Aunque muchos músicos confían en los pedales de suelo para dar forma al tono, resulta incómodo tener que bajar o subir el volumen incontables veces para encontrar "el sonido". Piénsalo un segundo: es un proceso agotador. Por eso elegí "el pedal" y lo incorporé directamente al instrumento. Este proceso requirió que desmontara la carcasa metálica, atiborrara la PCB original con elementos innecesarios eliminando metódicamente las secciones no esenciales y, luego, recableara las principales. Primero, lo alimenté con una batería de 9 V sobre la marcha, pude seguir el flujo de señal principal, localizar los cables que llevan la entrada de señal, la salida de señal, el LED de estado y el botón de activación/desactivación del efecto (una vez, el pedal). Luego corté la batería y la reemplacé con mi sistema de alimentación interno personalizado. Al final de este paso, después de algunas pruebas, tuve un efecto cableado que se convirtió en parte permanente del instrumento.
El sistema de gestión de energía se basa en dos baterías de iones de litio 18650 de alta capacidad (~3500 mAh cada una), seleccionadas por su excelente densidad energética y robustez. Una colocada en la parte trasera y la otra en la parte delantera del bajo, proporcionando una salida constante de 3,7 V (~4,2 V cuando está completamente cargada) como base para toda la arquitectura de energía. Para garantizar la función de carga, se han incorporado dos módulos TP4056 al diseño (uno para cada batería) que permiten cargar las baterías de forma independiente, a través de un único puerto USB-C (sí, al final de la historia, puedo cargar el bajo como un teléfono inteligente). Desde las fuentes principales, la energía se ha distribuido a 3 subsistemas utilizando energía bruta y dos convertidores buck (también conocidos como DC-DC o step-up/step-down). El primer subsistema utiliza un convertidor reductor de 3,7 V a 3 V para alimentar el afinador integrado, el segundo utiliza un convertidor elevador de 3,7 V a 9 V para alimentar el pedal sintetizador integrado, mientras que el tercero alimenta el módulo transmisor inalámbrico. Por último, pero no por ello menos importante, los voltímetros colocados en la placa frontal (panel de control) desempeñan un papel crucial en la monitorización del sistema de alimentación. Cada voltímetro estaba conectado a cada batería, lo que proporcionaba información en tiempo real sobre sus niveles de carga. Esto facilitaba la evaluación de cuándo era necesaria la recarga, evitando sorpresas desagradables durante las actuaciones.
Para mejorar la libertad de movimiento del instrumento, procedí a integrar el transmisor inalámbrico directamente, quitando la batería incorporada y conectando el transmisor directamente al circuito de alimentación principal, eliminando la necesidad de una carga separada. Después de reemplazar el conector de entrada con cableado de señal directa, omitiendo el original, pude integrar el transmisor sin problemas en la ruta de señal del bajo. Seguí los puntos de referencia disponibles en la PCB del módulo TX para identificar la entrada de alimentación (VCC/GND), el botón de sincronización y los pines del interruptor ON/OFF. Esta modificación dio como resultado un módulo inalámbrico compacto, de instalación permanente, accionable mediante un interruptor, que eliminó la molestia de los transmisores externos, las baterías y los cables/adaptadores innecesarios.
Quería dedicar un párrafo entero como “truco adicional” para dedicar unas cuantas palabras más a la implementación del sintonizador.
Los afinadores con pedal son una ESTAFA.
Te mostraré por qué.
Si alguna vez has desembolsado ~ $100 o más por un pedal afinador cromático, básicamente has pagado por un circuito glorificado de ~ $3 con un pedal interruptor y una carcasa elegante . La realidad es que estos afinadores comerciales tienen un precio increíblemente alto y se aprovechan de la marca, el marketing y las funciones innecesarias para engañar a los músicos y hacerles creer que son esenciales. Pero, ¿adivina qué? No lo son.
En mi caso, jodí el sistema desmantelándolo todo hasta dejarlo absolutamente esencial y soldando un montón de cables. ¿Quieres saber el resultado? Funcionó tan bien como cualquier afinador de pedal de alta gama.
Canibalicé un afinador de clip muy barato (esos pequeños afinadores a batería que se colocan en el clavijero de una guitarra). Estos afinadores suelen utilizar un sensor piezoeléctrico para detectar vibraciones del instrumento, lo que significa que no requieren una conexión de señal directa. Sin embargo, como lo estaba integrando en mi CYBERBASS , necesitaba una detección de señal directa en su lugar, no un piezoeléctrico en un hardware externo colgante.
Dentro de cada afinador de pinza, el sensor piezoeléctrico está conectado a la entrada de señal “+” en la PCB, donde capta las vibraciones. En lugar de depender de un piezoeléctrico externo, lo desoldé y conecté directamente la salida de señal de mi instrumento a esta entrada. Esto convirtió efectivamente al afinador en un verdadero procesador de señal en línea , como un afinador de pedal tradicional. Ahora, en lugar de esperar las vibraciones, lee la señal eléctrica real de la salida de graves.
Estos afinadores suelen funcionar con una pila de botón de 3 V , que es débil y poco práctica para una configuración totalmente integrada. Por lo tanto, descarté la pila por completo y la reemplacé con un convertidor reductor (3,7 V → 3 V) . Esto me permitió alimentar el afinador directamente desde el sistema de alimentación principal del bajo , eliminando la necesidad de baterías reemplazables por separado.
Por último, conecté el botón de encendido del sintonizador a un interruptor integrado en la placa frontal. Ahora, el sintonizador se puede activar y desactivar de forma manual de forma fácil y cómoda.
CONCLUSIÓN: Si crees que realmente necesitas un afinador cromático de más de 100 dólares, piénsalo de nuevo. La mayoría de los afinadores de pedal más caros son simplemente una versión rebautizada del mismo circuito de 3 dólares envuelto en metal y con un pedal para desviar la señal. En lugar de pagar por tonterías sobrevaloradas, este truco demuestra que puedes conseguir fácilmente la misma funcionalidad por casi nada. Así que, la próxima vez que consideres comprar un afinador de pedal caro, recuerda que no estás pagando por una mejor afinación, estás pagando por la publicidad exagerada.
A diferencia de los bajos eléctricos totalmente pasivos, aunque el CYBERBASS ofrece una configuración para uso puramente pasivo, lo que queda por cablear es la electrónica activa. Un cableado inadecuado puede provocar zumbidos, bucles de masa, silbidos, ruidos o incluso fallos de señal. Ser metódico en esta fase tratándolo como el delicado sistema nervioso de un organismo cibernético dio sus frutos.
CONSEJO: Para cada componente, asigné cables de colores (por ejemplo, rojo para la alimentación, negro para la tierra, amarillo para la señal, etc.) y tomé nota de las asignaciones en un papel. Luego, agrupé los cables por componente, evitando enredos y confusiones mediante el uso de tubos termorretráctiles codificados por colores. Este enfoque sin frustraciones facilitó el rastreo de circuitos en el caos, incluso antes de tocar el soldador.
PARA LLEVAR: Un nido de cables limpio, organizado y manejable hace que la resolución de problemas y su reparación sean muy sencillas.
Otro aspecto crucial del cableado del CYBERBASS fue asegurar una conexión a tierra adecuada para todos los componentes electrónicos, en particular el puente. La conexión a tierra del puente establece una ruta eléctrica directa a tierra, eliminando eficazmente la estática y reduciendo el riesgo de bucles de tierra, una fuente común de zumbidos o interferencias. También conecté todos los materiales de protección, incluida la cinta de aluminio, a la tierra del circuito. Esto creó una "jaula de Faraday" continua que bloquea los campos electromagnéticos externos, lo que garantiza una señal más limpia.
Para evitar bucles de tierra, me concentré en el diseño del cableado, asegurándome de que todas las conexiones a tierra convergieran en un único punto en lugar de crear múltiples rutas. Esta técnica de "conexión a tierra en estrella" se considera ampliamente como la forma más eficaz de minimizar la interferencia y mantener una salida de audio constante. Por último, utilicé un multímetro para comprobar cada conexión, confirmando la continuidad y descartando cortocircuitos accidentales, que podrían comprometer el rendimiento del instrumento.
CONCLUSIÓN: Una conexión a tierra adecuada es esencial para un sonido limpio y un rendimiento sin ruidos. Conecte a tierra el puente para eliminar la estática y conecte los materiales de protección a tierra para una mayor protección contra la interferencia electromagnética. Utilice el método de conexión a tierra en estrella para evitar bucles de tierra y siempre vuelva a comprobar las conexiones con un multímetro para evitar cortocircuitos. Estos pasos garantizan un ruido de fondo reducido y un sonido profesional y fiable en cualquier entorno de interpretación.
Uno de los desafíos más importantes a la hora de integrar diferentes componentes en un instrumento personalizado es el de garantizar una fácil accesibilidad para futuras modificaciones, reparaciones o actualizaciones. La placa frontal del CYBERBASS ha sido diseñada para que sea completamente desmontable, lo que hace que el desmontaje y el montaje sean muy sencillos. Para lograrlo, utilicé dos tipos de conectores. Para todas las conexiones de señal de baja potencia, utilicé los conectores macho/hembra Dupont de 2,54 mm que se pueden desconectar fácilmente sin ningún problema. Para todas las conexiones de la fuente de alimentación, opté por el JST, un conector más robusto para soportar las cargas más altas. Al utilizar un enfoque de conector modular, el mantenimiento se volvió significativamente más fácil, evitando tener que desoldar o desmontar todo cada vez.
CONCLUSIÓN: un sistema completamente cableado habría sido una pesadilla de mantener, mientras que un sistema con conector desmontable hizo que cualquier interoperabilidad fuera fácil de usar.
El último paso. La primera tarea fue instalar el hardware principal: montar el puente y asegurar el pedal enterrado debajo de su placa de cubierta. Luego, el resto de la electrónica en sus respectivos compartimentos.
Reuniendo todas estas piezas en un instrumento funcional, con cada conector unido a su contraparte y cada tornillo en su orificio.
Ningún instrumento personalizado se siente realmente completo sin un toque personal, algo que lo haga inconfundiblemente tuyo. Para el CYBERBASS quise cristalizar su realización grabando su esencia en la placa del mástil, marcando el instrumento con su propia firma única. El proceso de grabado fue casi ceremonial.
No se trataba solo de una cuestión estética, sino de una declaración de que este bajo era único, construido con pasión, con la vista puesta en la innovación y un afán incansable por superar los límites. Una vez instalada, la placa sirvió como recordatorio del viaje, los desafíos y las frustraciones a las que nos enfrentamos, la evolución de la ambiciosa idea inicial hasta convertirse en una realidad tangible, tocable y agradable.
Una vez que todo está ensamblado, llegó el momento de afinar el CYBERBASS para lograr una ejecución óptima. La entonación no consiste solo en tensar las cuerdas y listo, sino que es un proceso meticuloso de equilibrar la longitud de las cuerdas, ajustar el puente y alinear el tensor para garantizar que cada nota suene con precisión en todo el diapasón. Lograr una entonación satisfactoria en un instrumento de cuerda no es solo cuestión de física, sino más bien de sensaciones. Hay varios factores que influyen en la afinación, pero hay tres elementos críticos: la acción de las cuerdas, la posición del puente y el ajuste del tensor.
La “acción” se define como la altura de las cuerdas en el diapasón, que está determinada por un conjunto de ajustes (tensor, altura del puente, cejilla), que determinan lo cómodo que será tocar el instrumento.
El objetivo es ajustar la longitud de la cuerda para que la nota del 12.º traste coincida con el armónico del 12.º traste. Si la nota tocada es aguda, la cejuela debe moverse hacia atrás, aumentando la longitud de la cuerda. Si es grave, la cejuela se mueve hacia adelante. Empecé con el puente, haciendo microajustes en cada cejuela hasta que los armónicos del 12.º traste coincidieran con sus contrapartes tocadas. Un instrumento perfectamente entonado garantiza que, sin importar en qué parte del mástil toques, cada nota permanezca afinada, un detalle crucial para un instrumento diseñado para producir sonidos de alta precisión.
A continuación, se colocó el tensor, un ajuste delicado pero esencial que determina la curvatura del mástil. Si se aplicaba demasiado relieve, la acción sería demasiado alta, lo que dificultaría la ejecución del bajo. Si se aplicaba muy poco, las cuerdas vibrarían contra los trastes. Después de realizar ajustes cuidadosos, el mástil adquirió su forma perfecta, lo que proporciona una ejecución suave sin comprometer el sustain ni el ataque.
Se comprobaron los armónicos, se probaron los afinadores y se examinó cada nota. El CYBERBASS ya no solo funcionaba, sino que estaba perfectamente ajustado y listo para liberar todo su potencial.
CONCLUSIÓN: La entonación perfecta es clave para un instrumento que suene profesional. La acción adecuada de las cuerdas garantiza la ejecución sin vibraciones en los trastes ni notas agudas, mientras que los ajustes precisos de la cejuela del puente afinan la entonación en todo el diapasón. Un tensor bien colocado equilibra el alivio del mástil, lo que evita una tensión innecesaria. La prueba armónica del traste 12 es el punto de control definitivo: si la nota tocada no es correcta, ajuste la cejuela en consecuencia. Incluso en una construcción casera, la precisión aquí importa.
El momento de la verdad. Hay un tipo de anticipación especial cuando se enciende por primera vez un instrumento hecho a medida. Cada cable, cada circuito, cada componente ha sido colocado meticulosamente. Pero ¿funcionará todo en conjunto?
Al accionar el primer interruptor, el LED blanco se encendió, confirmando que el sistema de distribución de energía estaba completamente operativo.
Al activar el segundo interruptor, el transmisor inalámbrico se encendió y se vinculó automáticamente con el amplificador.
Al accionar el tercer interruptor, se encendieron los voltímetros. Los voltajes de ambas baterías rondaban los 4 V (casi completamente cargadas).
Al activar el cuarto interruptor, desvié la señal de la ruta pasiva a la activa.
Al presionar el botón blanco grande desactivé el efecto del sintetizador y el LED se apagó.
Subí el volumen y toqué la primera nota. El sonido era potente, limpio, sin rastro de ruido no deseado (las técnicas de puesta a tierra y protección habían hecho su trabajo).
Al presionar el botón blanco grande por segunda vez, activé el efecto de sintetizador y el LED se encendió nuevamente.
Al hacer malabarismos con sus perillas, el sonido se proyectaba en un paisaje sonoro futurista. El transmisor inalámbrico emitía una señal nítida, lo que me permitía moverme con libertad sin un cable que me sujetara. ¿Y el afinador pirateado? Funcionó de maravilla, demostrando de una vez por todas que los afinadores de pedal demasiado caros eran innecesarios.
Cada función fue probada rigurosamente: controles de volumen, control de tono, efectos, estabilidad de afinación. En secreto, le pedí a un contrabajista de jazz experimentado en quien confío que lo probara; quedó atónito con el sonido, la entonación y la calidad y robustez generales. El CYBERBASS pasó todas las pruebas con gran éxito, lo que marcó la culminación de un mes de trabajo.
¡Qué viaje! Al repasar todo el proceso, este proyecto fue mucho más que simplemente ensamblar un instrumento; fue una inmersión profunda en la lutería, la ingeniería, la electrónica, la piratería y la resolución de problemas. Hubo errores en el camino, pero cada paso en falso fue una experiencia de aprendizaje que perfeccionó tanto el instrumento como mi enfoque de la ingeniería casera.
Para mí, el CYBERBASS representa, sobre todo, lo que es posible cuando la creatividad se combina con la técnica. Es una prueba de que no es necesario gastar una fortuna para construir algo extraordinario. Solo se necesita la visión, las herramientas adecuadas, una mentalidad resolutiva y la voluntad de experimentar.
“La clave es amar perfectamente la imperfección”.
A lo largo de todo el proceso, documenté cada paso (los éxitos, los fracasos, los giros inesperados) y capté todo el proceso en fotografías y notas. Imprimí un pequeño folleto como registro tangible del proyecto que contiene más que solo imágenes: preserva el proceso, la evolución y el aprendizaje detrás de cada decisión. Pero mientras hojeaba las páginas, se me ocurrió una idea: ¿y si esto era solo el comienzo?
La idea de convertir esta aventura en un libro completo no es descabellada. Más allá de los aspectos técnicos, este proyecto encarna la esencia de la artesanía DIY: superar los límites, resolver problemas y convertir las materias primas en algo poco convencionalmente apreciable . Un libro podría expandir todo: las opciones de diseño, los desafíos electrónicos, los experimentos de sonido y los errores inevitables que se convirtieron en lecciones. Tal vez algún día, este viaje sea más que un simple bajo: podría ser una invitación abierta para que otros creen, modifiquen y hackeen sus propios instrumentos, demostrando que no se necesita una fábrica para construir algo grandioso.
Ningún proyecto de esta escala es un esfuerzo individual, y hay algunas personas clave que lo hicieron posible. Mi más profundo agradecimiento a mi mejor amigo,
Y, por supuesto, un agradecimiento especial a mi asistente, G., cuya presencia inquebrantable (y sus ocasionales interrupciones motivadas por la curiosidad) agregaron una capa extra de personalidad al proceso de construcción.
CYBERBASS ha terminado, pero el viaje de descubrimiento, piratería y superación de límites está lejos de terminar.
La segunda parte está en el horno, estad atentos.